-La U, de unión. Unas ideas y un proyecto capaz de unir a personas tan distintas: abogada, desempleado, alto cargo funcionario, veterinario, informática, editor, técnico, bibliotecaria, ama de casa, etc.
-La P, de progreso. Todos con la misma idea de cambiar, mejorar, avanzar hacia adelante, hacer algo bueno por este país tan deteriorado por la mala gestión realizada.
-La D, de democracia. Porque todos queremos hacerlo por los cauces legalmente establecidos, formando parte de las Instituciones, regenerando la vida política y poniendo en práctica las herramientas que nos lleven a una democracia real.
Hoy hemos convencido, hemos mostrado sentido de equipo, hemos visto un grupo de personas con mucha ilusión por conseguir sacar adelante este proyecto. Porque no nos importa el trabajo y el coste que supone, tanto en dinero como en sacrificios personales y familiares. Porque no ha sido fácil tomar la decisión de dejar el sofá y pasar a la política activa desde un partido tan joven y con tantos inconvenientes, un partido tan diferente a los demás. Porque nos hemos propuesto cambiar el concepto que los ciudadanos tienen de los políticos de este país, demostrando que hay otra forma de hacer política.
Desde la mesa de conferencias, miro a mi alrededor, a mis compañeros de partido y de candidatura, y me digo: con este equipo no podemos fallar, conseguiremos el objetivo, nuestra máxima colaboración para alcanzar el Grupo Parlamentario de UPyD en el Congreso de los Diputados después del 20N, y llevar al Partido a ser la tercera fuerza política de este país... de momento.